Un pequeño cambio, un gran impacto: cómo 0,1 mm contribuye a la sostenibilidad

La sostenibilidad suele empezar por los pequeños detalles. En la planta de Bugyi, OBO ha empezado precisamente por ahí. La atención se centró en un componente aparentemente pequeño, pero eficaz, de nuestra solución de embalaje: la cinta de flejado.
Para garantizar un transporte seguro de nuestra mercancía, nuestros productos se embalan con esmero, se apilan de forma estable en palés y se fijan de manera fiable con cintas de flejado. Al mismo tiempo, perseguimos el objetivo de hacer que nuestros materiales de embalaje sean cada vez más sostenibles.
Con el cambio de una cinta de plástico de 0,8 mm a otra de 0,7 mm de grosor, hemos logrado reducir de forma específica el uso de material sin que ello afecte a la seguridad de la carga ni a la estabilidad del proceso.
De este modo, en la planta de OBO en Bugyi se ahorran anualmente alrededor de 1.000 kg de emisiones de CO₂. Un paso aparentemente pequeño con un efecto medible.
La medida demuestra que incluso pequeños ajustes a lo largo de la cadena de valor pueden contribuir de forma concreta a la conservación de los recursos. Al mismo tiempo, este enfoque ofrece potencial para su implementación en todas las sedes y puede servir como ejemplo de buenas prácticas para futuras optimizaciones en el ámbito del embalaje y la logística.
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